ESTE LUGAR NECESITA AL RESTO DEL UNIVERSO. (c. ficción)

El aterrizaje se completa sin sorpresas. Los pasajeros son ocho desterrados del planeta Tzores, enjuiciados por crímenes relacionados a la insubordinación, inteligencia insuficiente y a la enajenación. La ley que los procesó tiene como fin utilizarlos de reemplazo de los que fueron asignados como súper humanos, ahora envejecidos y a punto de cumplir sentencia.

Son transportados hasta el bunker que existe desde la guerra fría. Los despojan de toda evidencia alienígena y según eligen ocupación, le determinan entrenamiento. Siemm es el único de los ocho que no acepta cambiar su identidad, dice – no voy dejando partes de mí como si fuera lastre- Los supervisores a cargo le diagnostican ´´estrés del viajante´´. Algunos cuando despiertan de la hibernación, no aceptan el estado consciente, la terapia más común es inducirles sueños incómodos. Cuando están en la fase de pesadilla los despabilan y le proyectan imágenes de su nueva vida. Si no rebasan, los ponen a dormir de forma definitiva. No son pocos los casos en que se ha llegado a ese extremo y se maneja como una información persuasiva. Siemm está acostumbrado a las pesadillas y a controlar sus efectos–es momento de resignarme y sobrevivir- acepta el juego y elige ser fisiculturista.

Estar en forma es la condición que me permitirá mentir. Casi todos eligen ser súper atleta o súper modelo excepto la chica que eligió bolsa de valores. Veo en sus ojos poca ingenuidad cuando acepta no incurrir en política – ¿está prohibido solo para mí?– El supervisor le responde – No, esto va para todos nosotros- La señalo con desdén y levanto el aire como si pesara muchísimo. Me vitorean y dejo claro en cual fracción estarán los privilegios. Me apodan SIEMM EL ADAPTADO.

Nunca había tenido seguidores, en un instante descubro el origen de mi soledad. Todos tenemos cuerpos sin fallas, operan en la seducción. Sugiero la práctica del sexo sin la píldora de estímulo, sexo animal, despreciado en Tzores. Aceptan pillados con la idea aunque, de vez en cuando sí con la píldora. Los ojos de los que pueden vetar mi propuesta se buscan entre sí y hacen el movimiento de aprobación. Remato eliminando todo el equipamiento para tonificar la piel y músculos – Nos entregamos al efecto de las manos- Hago silencio como cierre de sinfónica. Uno de los supervisores dice – Si aplauden ya son terrícolas.

Pasados tres meses los ocho son certificados aptos para ser llevados a campo exterior. El lugar de ocupación es acorde con la lengua que aprendieron, sus características faciales y color de piel. En la formación, después de escuchar cada himno correspondiente a cada destino, los despedían diciéndoles – Hoy es su día …….E- El sarcasmo incitó una sonrisa masiva mientras marchaban hasta el transporte de traslado. La caravana se fragmentó en los primeros cruses, pero todos podían ver las noticias de avistamientos de ovnis y declaraciones de supuestos abducidos por extraterrestres. En pocas horas cada uno estaba transferido y asegurado.

En el apartamento que le designaron a Siemm, lo recibió un supervisor con uniforme de Tzores y un discurso – Ahora eres Aníbal y no me volverás a ver, claro por tu propio bien, has tu papel y disfruta el éxito. Los nativos creen en el cielo y en el infierno, créeme, este es tu paraíso, no invoques a tu supervisor. Eres hombre libre, como un animal en la reserva, como un pez en el acuario, como un virus en la célula – Se pone de pie, levanta su brazo con la mano bien abierta, cierra el puño. Aníbal dice – No lo he olvidado, subir al espacio y colonizar los mundos – El supervisor se despide articulando palabras mudas. Siemm recuerda como se burlaban de ese saludo diciendo…….subir al espacio y descargar el retrete…. Subir al espacio y cultivar nabos -¿Nos volveremos a ver? – Aníbal enciende su primer cigarrillo.

En la barra del bar ´´PUERTAS ABIERTAS´´ Aníbal le dice al barman – no me gustan las drogas, me sacan de este mundo y eso no me va. Prefiero el alcohol, me deja donde estoy sintiéndome mejor. L a forma de la botella, el color del líquido y el nombre que lo identifica, hacen imaginarme la reacción e intensidad, elijo dejándome llevar. El proceso de embriaguez es más físico, el volumen del sorbo, el golpe en el paladar, a veces quema la tripa ¿a quién se le ocurrió el nombre de este lugar ¿decías algo?

-Sí señor, eres bienvenido, es un placer servirle a una estrella

-¿a una estrella? oh sí, comprendo- Aníbal se mira los músculos y respira aliviado

-señor ¿Aníbal? todos somos extraños aquí, por eso lo que se logra es a través de una lucha, tú no. Si no eres el mejor, queda claro quién lo es , admiro la limpieza en tu camino

-¿sabes qué? necesito una lucha. Dejo pago un trago al primero que atiendas, después que me haya ido. Lo invita un extraño

De regreso a su apartamento Aníbal se tumba en la cama exhalando humo y dilema piensa hablar solo, eso es cosa de terrícolas –Los héroes de las mitologías me atraen tanto como los de los comics. Son tan simples que cualquiera se cautiva. Si no se interpretara como ridiculez, me apropiaba del nombre de uno de ellos. ¿Aníbal? es pretencioso tratándose de lo que soy. Odio a los hombres lobos y a los vampiros ¿no pueden ver que son implantes? fueron logos de proyectos de colonización- El ventilador en el techo comienza a girar lentamente y Siemm. Casi en hipnosis recuerda los efectos de ir viajando en espiral- después llegó el coma de conservación- se duerme en un sueño rígido y pesado.

Unas manos le comprimen la cara y le impiden ver, solo llega una sombra roja y deduce que es la luz atravesando la sangre. No puede hablar y sus movimientos son imaginarios, sus piernas se desprenden y le salen raíces, largas y gruesas. Lo rodean mujeres preñadas de todas razas y aspectos. Sus cargas Patean, se hinchan las panzas y se vuelven transparentes. Después las panzas se convierten en espejos y puede verse a sí mismo. Se ve como un hombre lobo, como un vampiro. Las mujeres empiezan a tener su parto, se asustan, cargan a sus bebés preguntándoles ¿quién eres tú? repiten la pregunta con pánico una y otra vez hasta que grita- SOY ANÍBAL– Las manos se apartan y puede despertarse. El agotamiento no lo deja incorporarse. Se inquieta por una respuesta- ¿qué hubiese pasado si digo mi nombre real?

En las duchas del gimnasio una chica musculosa se le acerca y pregunta – ¿sabes quién soy?

-Te reconozco, estás en bolsa de valores.

-Renuncié, no quiero ser más peligrosa que tu.

Cuéntame qué especie estás salvando de ti.

-Un lobo alfa retiene a las hembras y la mejor porción de carne, pero después de satisfecho, vuelve a tener las mismas necesidades que el miembro más bajo en la jerarquía, el premio es el punto de retorno, en los humanos un circulo vicioso. Busco algo menos enfermizo, no quiero volver a sentirme tocada.

-Los seguidores del rock n roll dicen si vasa hablar por mí, no te creas diferente, solo hazlo mejor que yo. Quizás necesites algo así.

-Si tienes sexo conmigo, no me volverás a ver.

¿me puse azul?

.No, tienes erección.

-¿qué nombre estás usando?

-Mexica.

En la noche, sintiéndose perezosos y desinteresados salen desnudos al balcón, se sientan uno al lado del otro y se echan al suelo. La gravedad los adsorbe y los mantiene juntos. Siemm enciende un cigarrillo exagerando los sonidos de placer que hace, al darle recorrido al humo. Mexica le pregunta -¿realmente te gusta hacer eso?

-Por favor, soy extraterrestre, para mí solo es una tontería.

-pudimos morir en el viaje. O pudieron ponernos a dormir.

-Tenemos una segunda oportunidad, estoy procesándolo.

-¿una segunda oportunidad de arriesgarlo todo?

-no quieres ser más peligrosa que yo, puedo ver tu…..¿cautela?

-Quiero que funcione. Resulta más impactante cuando se trata de un ¡LEÓN! ¡TRAIDOR! ¡HEROE!

-Eres todo eso.

-No es tan atrayente cuando lo llevas al femenino.

-¿Puedes traer cobijas y arroparnos a aquí? Necesito sentir que la noche y el amanecer son inmensos.

El desayuno estaba preparado en la mesa, Mexica se había marchado. Siente un poco de angustia y busca aliviarse acercándose a lo que ella le había dejado. Entonces ve un sobre con un número telefónico. El apetito lo anima y devora los platillos con el mismo placer sintió cuando la acariciaba. Tocan a la puerta. Al abrir reconoce a otro de los reos, que se adelanta diciendo –me ha enviado ella- Le permite pasar y lo escucha –Estoy cansado de las inmersiones libres, es como pasar por un ciego que lanza dardos. Me aburro y a veces siento vergüenza por lo increíble que les parece. Mi entrenador se preocupa por mi salud. He roto mi propio record, solo porque me entretuve con las sombras. Necesito volver a levantar bandera, sabe de lo que hablo, bandera nueva.

-¿Has hablado con alguien más?

-Sí, el otro ahora es el hombre más rápido del mundo. Hace un par de días estuvo a punto de lanzarse contra una de las vallas.

Siemmm marca el número que Mexica le dejó. Ella confirma el contacto diciendo –abre la puerta- Ahí estaba junto a los cinco que completan los ocho pasajeros convictos. Van pasando de uno a la vez, acreditando voluntad propia de presentarse. Mexica confiesa –Lo he intentado antes, apenas unos meses del traslado. Tuve éxito en que me creyeran, pero lo más notable que logré fue su interés por lo que yo sentí, al ver los diamantes.

-¿Qué les decías? – dijo Siemm.

-Soy una extraterrestre, si…..jeje.

-¿cómo evitabas a los supervisores?

-A través de los video juegos masivos en línea. Soy una residente en el mundo virtual.

-Comprendo, tenemos que hacerlo en el mundo real –Siemm recuerda cuando descubrió qué era su soledad –Seremos fugitivos.

-¿Crees que será suficiente con salir y decir, somos ocho Tzorianos?

-Aprovecharemos el primer avistamiento de ovnis y salimos a la luz, tengo un haz bajo mi manga. Recuperé las vestimentas que usamos en el viaje.

-¡Eso es imposible!

-¿Recuerdan que persuadí a todos de no usar la píldora de estímulo para el sexo? Las utilicé para sobornar a los adictos en el bunker.

-¡UuHHH!

-Mexica, te estás poniendo azul.

En la noche hubo tormenta eléctrica. La mañana es silenciosa. Los ocho están despiertos y en sus manos traen un pliego. Siemm abriendo el suyo dice –Es una solicitud de donación de esperma – todos asienten y Mexica reafirma _Lo mismo para mí.
Se agrupan en silencio para no evadir la pregunta ¿qué hacemos? Siemm en un tono indefinido dice –Muchos piensan que la donación de esperma y de sangre es un acto indigno. Es lo que pensarán de nosotros. No estamos aquí para colonizar, pero sí para quedarnos.

-Esto está organizado por los supervisores, no sé cual sea su finalidad –dijo Mexica tocándose el vientre.

-Aún así, no podemos quedarnos aislados, como una especie en extinción. No somos los primeros que han traído, esto se ha hecho antes. Quizás muchos son conscientes de su naturaleza.

-¡Lo tengo! – Mexica dirigiéndose a los demás termina el mensaje -¡respaldo en potencia!

-¿Entonces?-Siemm arruga la cara.

-¿Qué hacemos? –Mexica presiona.

-¡Masturbémonos!

La aprobación es a gritos alegre. Mexica se pone de pie y protesta -¿de qué asunto hablan? Se paralizan y cada uno hace su gesto de pedir disculpas. Alguien enciende el televisor y quedan interesados en la noticia SIETE NAVES DE LA FUERZA AÉREA DE AUTO DEFENZA DE JAPÓN, CAEN EN AGUAS INTERNACIONALES. EL DESASTRE OCURRIÓ DESPUÉS DE REPORTAR QUE FUERON EMBESTIDOS POR LUCES ZIGZAGUEANTES. CAYERON COMO LADRILLOS

Abucheos y risa son la reacción por lo que acaban de escuchar. La noticia continúa LA FLOTA RUSA SE DIRIGE AL LUGAR DEL INCIDENTE INMEDIATAMENTE DE QUE ESTADOS UNIDOS, ANUNCIARA PARTICIPACIÓN EN LA INVESTIGACIÓN. NO SE HA HABLADO DE COLABORACIÓN. Siemm llevando sus manos a la cabeza dice –Señores, esto es lo que estamos esperando. Terminemos el asunto de la donación para no levantar sospecha, después, regresen donde han estado viviendo. Esperen mi llamado.

Tres días después, las industrias toman la noticia en sus manos. Se reponen filmes y documentales que tocan el tema alienígeno. Diversidades de juguetes, revistas, shows de televisión. Los detractores quedan a la sombra del entusiasmo,

Mexica y Siemm no habían salido del apartamento, ni habían tenido sexo. Se aferraron a todo aparato que le suministrara noticias. Todas les parecían risibles hasta que escuchan el tono de alarma. En Japón estaba sucediendo algo –PEREGRINACIONES MASIVAS SE DIRIGEN A LOS MONTES Y SIERRAS, EN LA ISLA DE OKKAIDO. VIENEN DE TODAS PARTES. EL EJÉRCITO HA TOMADO EL MANDO EN LOS AEROPUERTOS Y VIAS MARITIMAS. EL ASUNTO SE HA IDO DE CONTROL.

Es gracioso, eligieron una zona alta para contactar con……nosotros –observó Mexica.

– Están listos para el encuentro. Llamemos a los demás –Mexica sonríe y dice.

-Acabo de hacerlo –Siemm la toma de la mano.

-Vamos a darle valía a nuestra infancia.

Llegan a Okkaido pagando mucho dinero. Un guía los lleva hasta la montaña DAISETSU. Habían pasado dieciséis días y en la noche, con uniformes espaciales, se presentan como extraterrestres. La televisión en el lugar difunde la noticia y el boom da la vuelta al planeta.

El ejército se mantiene alejado de las montañas. Solo comenta sobre el exceso de foráneos y el temor a que se paralice la nación. Los alimentos sólidos y líquidos escasean. La basura y excrementos denigran la apariencia de las calles y cordilleras. El hedor es nauseabundo. La policía está en la montaña luchando con la masa, que estirando sus brazos reclaman el contacto con los ocho – Ha sido una espera larga –Es lo que la gente dice. Un helicóptero recoge a los extraterrestres y los lleva hasta el aeropuerto. Son expulsados y reclamados por un importante canal de televisión. Llegan a la gran manzana después de un viaje con champaña, maquillaje y ropa de gala. Ninguno se apartó de su regazo las ropas espaciales.

La gran entrevista es sintonizada en todo el planeta. Su presentador, de espalda a los televidentes, cede el protagonismo a sus invitados, que forman un semicírculo protegiendo sus trajes extra galácticos. La primera pregunta es directa.

-¿Son auténticos?

Un apagón deja a toda la ciudad a oscuras. Nada electrónico funciona. Ochentainueve segundos demora el regreso a la normalidad.

El presentador para no perder al público, señala a la chica extraterrestre para que responda. Los trajes espaciales habían desaparecido. Los ocho quedaron enmudecidos, sordos. Se incluye en la transmisión la causa del apagón UNA TORMENTA SOLAR AFECTA TODA LA CIUDAD DE NEW YORK, SE EVALUAN LOS DAÑOS. El anfitrión da la seña para que se escuchen, por vía telefónica, personas que aseguran haber sido abducidas por extraterrestres. Todos coinciden en que ninguno de los ocho tiene la apariencia de los abductores –Son una burla a lo que hemos sufrido, pulverizan la credibilidad- Así se escuchó la última llamada. El presentador propone confiar en la ciencia y creer en dios.

Los ponen de patas en la calle. Mexica sugiere ir a su piso. El silencio de todos agiliza el traslado. Abre la puerta y los ocho supervisores están acomodados dentro. Uno se dirige a Mexica.

-¡Eres perfecta!

Son los primeros que logran su libertad. Ahora son terrícolas auténticos, ya nos ocupamos de los papeles y familiares. De niña te gustaba el ballet, toma una foto con tu orgullosa abuela. El plan funciona.

Van saliendo sosteniendo la mirada en su convicto fichado. El ultimo se dirige a Siemm, con tono y expresión de ofrecer ganga.

-Una donación cada cinco años –cierra la puerta.

Se sientan frente al televisor, como si quisieran entrar en él. Se abre la pantalla y el anfitrión, ahora de frente a los televidentes, entrevista a cosmonautas y científicos de programas espaciales internacionales. El cintillo informativo asegura PICO ALTO EN LA TELEAUDIENCIA. Siemm ya no quiere tener seguidores y lo exterioriza.

-Estamos jodidos.

-¿Qué nos queda? –Le preguntó Mexica a Siemm, exigiéndole liderazgo. El responde a todos

-Lo que aprendimos en el bunker –Se para frente a Mexica y le ordena -¡Nada de política!

Fin

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REMEMBRANZAS APADRINADAS

De alguna manera sabíamos como sentirnos felices. Teníamos el control de darle dirección a lo que estábamos viviendo, aunque no teníamos conciencia de ello {por suerte}. Esto fue así hasta que mi hermano menor terminó la adolescencia.

Los mayores repetían una frase que para nosotros era una orden ´´los niños nacen para ser felices´´ y como en aquellos tiempos a los adultos se les veía en un rango superior, nada mejor que ser obedientes a todo costo. Muchas veces lo que hacíamos era revertir una situación real, por otra de imaginación, por ejemplo, si no teníamos para comprar una pelota, hacíamos una de papel y jugábamos en un estadio lleno de fanáticos y narradores parcializados {nuestros padres debieron sentirse aliviados viéndonos jugar}. Otras veces la felicidad sí llegaba con mi padre, después de un día mal alimentados, él, jugando a ser mago sacaba una barra de chocolate que repartía entre los seis hijos. Nos tocaban dos cuadritos a cada uno y el que más disfrutaba era quien podía comérselos más despacio a los ojos botados de los demás, aunque aclamábamos al vencedor que siempre fue alguna de mis cuatro hermanas.

Mi padre murió un cinco de abril y mi madre un ocho de marzo, pero estuvieron ahí, por ellos fuimos niños y pudimos crear lazos familiares y de amiguitos y sin saberlo, lazos con nosotros mismos que hemos redescubierto cuando alguien o algo nos los ha revelado.

Mis cuatro hermanas son las mayores, por eso mi hermano y yo buscamos a dos amigos para completar la banda. Julito de mi edad, y Alberto igual que mi hermano. Ellos eran dos locos y nosotros dos niños, este equilibrio duró unos cuantos años. Alberto se autonombraba EL NEGRO DEL GRUPO y se permitía ser todo lo exagerado que podía y era el que enriquecía el lenguaje del grupo, nos hacía reír con su gramática. Julio era quien absorbía todos los problemas debido a su cara y físico, y porque no podía ser de otra manera.

La adolescencia  fue sin tecnología, junio del 79’ mis doce años. Sabíamos nadar pero era hora de hacerlo como el malecón de la habana exigía ¡qué lugar para hacerle honor a un gentilicio! De día se disfrutaba del mar  lanzándote desde el muro, y de noche, eso, disfrutabas de la noche en el muro. Los turistas eran rusos y se maravillaban con los caracoles, por ellos nos daban cigarros y alguna otra tontería, realmente los caracoles que les dábamos eran maravillosos y los conseguíamos en el lugar donde se vertía  la draga de los barcos {muy fácil}.

Hoy está prohibido nadar en el malecón y el mar está sucio. De noche el muro se llena de turistas diversos y de sus acosadores, La remembranza es un mejor lugar.

Una vez julio se aparece en mi casa pelado al cero porque se sintió aburrido de su pelo, su apariencia lo convertía en EL SOSPECHOSO y claro, terminamos en la estación de policía después que la primera patrulla nos vio. De allí salimos gracias  a un joven, tendría unos dieciséis pero parecía que había nacido allí. Nos habló -¿dieron nombres falsos, y dirección? Oh eso es un delito grave, mejor agarren esta escoba y se acercan a ese pasillo y a la derecha está la salida al parqueo ¡piérdanse! {Fuimos tan burdos al mentir sobre nuestros nombres y procedencia que nos reíamos sin poder hacer algo para evitarlo, pero los policías escribieron y nos detuvieron} corrimos sintiéndonos fugitivos y culpables, creímos que corriendo evitábamos años de prisión y corrimos………

sponsored remembrances

Somehow we knew how to feel happy. We had the control to give direction to what we were living, although we were not aware of it (luckily). This was like that until my younger brother brother ended the adolescence.

The adults repeated a phrase that for us it was an order “Children are born to be happy” and as adults were seen at a higher level in those days, nothing better than being obedient at all costs.

Many times what we did was to reverse a real situation, for another one of imagination, for example, if we did not have to buy a ball, we made a paper and we played in a stadium full of fanatics and biased narrators (our parents should have been relieved watching us play). Other times happiness arrived with my father, after One day, poorly fed, he, playing at being a magician, took out a bar of chocolate that he distributed among the six children. We played two squares each no, and the one who enjoyed the most was the one who could eat them more slowly in the eyes of others, although we praised the victor who was one of my four sisters.

My father died on April 5 and my mother died on March 8, but it was there, for them we were children and we were able to create family ties and friends and unknowingly, links with ourselves that we have rediscovered when someone or something has revealed it to us.

My four sisters are the biggest, so my brother and I looked for two friends to complete the banda.Julito of my age, and Alberto as my brother. They were two crazy both of us children, this balance lasted a few years. Alberto called himself THE BLACK OF THE GROUP and allowed himself to be all the exaggeration that could be the queen’s language of the group, he made us laugh with his grammar. Julito was the one who absorbed all the problems due to his face and physique, and because it could not be otherwise.

Adolescence was without technology, June 79 ‘my twelve years. We knew how to swim but it was time to do it as the boardwalk in Havana demanded what a place to honor a name! During the day you enjoyed the sea throwing you from the wall. The tourists were Russian and they marveled at the snails, they gave us cigarettes and some other nonsense, really the snails we gave him were wonderful and we got them in the place where the dredge of the boats was dumped (very easy).

Today swimming is prohibited on the boardwalk and the sea is dirty At night the wall is filled with various tourists and their stalkers. The remembrance is a better place.

Once Julito appears in my home stripped to scratch because he felt bored with his hair, his appearance made him THE SUSPECT, We ended up at the police station after the first patrol saw us. From there we went out thanks to a young man, he was about sixteen but it looked like he was born there. He spoke to us _ did they give false names, and address? h that’s a serious crime, better grab this broom and come to that corridor and to the right is the exit to the parking lot get lost! (We were so gross to lie about our names and origin that we laughed without being able to do something to avoid it, but the cops wrote and stopped us.) We run feeling fugitives and guilty, we believed that running we avoided years of prison and ran …

ENTRE CALENDARIOS

Nací en una isla sin dioses  ni religión. Los pobladores vinieron huyendo del continente y de los imperios para vivir reivindicados  con la naturaleza. Los primeros que llegaron percibieron la posibilidad de comenzar de nuevo. Vivir sin depender de remotos provisores  y desde entonces, los sacrificios y la violencia son asuntos caducados. Nadie se siente un ser solitario y los que insisten en predicar los dioses dejados solo consiguen burlas y una sesión con la fruta del pica pica y música.

Los caribes tuvieron éxito saqueando y robando mujeres pero esta situación cambió de manera que se prohibieron a sí mismo, incursionar en esta isla y solo se les volvió a ver para regresar a las mujeres que con su manera de cocinar y otras costumbres, apaciguaron a los guerreros que, a muchos se les vio cazando y recolectando a pedido de las forzadas huéspedes. Otros, confundidos, caían en la pereza. Todo esto se volvió leyenda y canto. Así llegó a mí. 

Tengo una canoa y con frecuencia salgo al mar para la pesca o mecerme con la marea. Pero una vez al año salgo para renacer porque el parto de mi madre fue en el mar. La Fiesta para celebrarlo comienza en la playa cuando regreso. Este año no solo salgo para renacer, voy más adentro de mi madre. Voy en busca del bramar de sus órganos y cuando regrese, me prepararé para sr padre.

A lo lejos está negro el cielo y el viento lo mueve todo con furia, pero tengo que renacer. Sigo navegando hacia lo oscuro y ruidoso con el plan de soltar el remo cuando ya me sea imposible seguir avanzando y volver a la playa en un parto natural. Me preparo para el momento preciso pero las señales de alarma dilatan el tiempo, suelto el remo y me concentro en que tengo una sola poción. El oleaje me absorbe alejándome de la costa y mi intrepidez cede terreno al miedo. Me muevo muy rápido y la distancia me parece un destierro. No tengo espíritus para pedirles socorro y compañía, aún así, la necesidad de protección prevalece en mis sentidos, no como un hijo o un cachorro, sale como si fuera un insecto en peligro.  

Volteo la canoa y me dejo arrastrar por la naturaleza, desplazándome con notoria nimiedad por entre lo brutal y preciso, como una rama que cayó al mar. La noche se hace larga pero no lo suficiente para sobrepasar al mar. Amanece calmado con apariencia de un lugar para dormir la siesta o hartarse de frutas a la sombra de un árbol. El cansancio me hace dudar si podré salir de esta, y con mucho esfuerzo vuelco la canoa a su posición normal. Después de confirmar la ruta de regreso me muevo en esa dirección, utilizando los brazos para impulsarme, según mi plan inicial. Antes de ver tierra una sombra me cubre y al levantar la cabeza, veo todo ese volumen que se mueve en mi dirección. Es un barco con muchos hombres dentro, todos con la vista hacia donde está la tierra. Se mueven con el viento y me sobrepasan muy rápido. Los sigo con la vista pero el cansancio me impone desinterés, sé que al llegar saciaré toda curiosidad. Me concentro en sobrevivir y sigo rumbo ahora con un punto de referencia delante de mí.

Imagino la fiesta de bienvenida para los visitantes, con mucha comida y con la invitación a quedarse, que de seguro no rechazarán porque se aproxima temporada de huracanes. Sería perfecto si pudiera casarme con alguna mujer de las que llegan, según la costumbre y provecho. De seguro se idearan nombres para mis hijos y mi esposa mantendrá el suyo.

Me cubre otra sombra y me asusto. Es otro barco que sigue al primero, también lleno de hombres que gritan y saltan pero ahora me atemorizan. No me ven y siento algo de alivio cuando pasan a mi lado. Sintiéndome ajado miro hacia atrás y mi universo se desmenuza, hay otro barco rompiendo el mar y atrapando el viento con sus velas. Creo que me vieron porque arrojan lo que tienen en sus manos y soplan de sus bocas sonidos de ave de rapiña ante su presa.

Me lanzo al mar y me protejo con la canoa que recibe dentro una porción, de lo que han lanzado estos hombres al pasar de largo. Es comida y agua, antes de comer y beber me doy cuenta de lo que realmente sucede y la angustia que siento brota en palabras REGRSAN LOS DIOSES. Un solo pensamiento se mantiene inamovible en mi cabeza LLEGARAN PRIMERO QUE YO.

El mar ya no me parece un camino que dejas al llegar a casa, lo veo como si me hubiesen depositado en él por un capricho de aquello que organiza al mundo. Si ahora mismo fuera un pez, estaría disecado por el sol y la sal, una cena extraviada de algún hambriento que el orden se la envía en forma de un sueño. Mientras tanto me conformo con existir.

La costa está cerca y su imagen real coincidirá con la que guardo en mi memoria. Cuando esté a la vista, jugaré con la distancia y la nitidez, a través de la inocencia que protegemos con sabiduría, cuando presagiamos una pérdida. Voy a dormir como si estuviera en mi hamaca, con esta brisa y vaivén, sé que tendré un despertar bien largo.

EL POZO

Su mundo era oscuridad y ansiedad, hasta que se abría paso entre las rocas y brotaba como manantial. El agujero cambió su destino. Ahora puede ver el cielo sin tener que esforzarse. En pocos días aprendió que las noches y las tormentas, terminan siempre en azul y que todos los sonidos le llegan con eco, disfruta las variaciones de las voces. Cuando se asoma un rostro juega a fotografiarlo, además, sabe que tiene un don y empieza a usarlo con más frecuencia en las personas. Todo el que entra en contacto con sus aguas, le transfiere lo que siente y lo que quiere. El efecto dura solo algunos segundos pero la información es exacta. El inconveniente es que no puede influir en la voluntad.

Aquí se acerca ella. La espero todas las mañanas aunque, a veces llega en la tarde. Deja caer el balde que se rebosa de un sorbo, sube chirreando y goteando. Se moja el rostro y su aroma se enlaza conmigo. Sus manos me deslizan sobre su sudor y lo disfruto. Levanta el porrón hasta su hombro y con todas mis fuerzas, provoco que me derrame en su cuello. La abrazo y al entrar en su ser  descubro que me gusta estar ahí, más que en otra persona. No quiero salir pero el efecto no es duradero. Me desespero y para dejarla en mi memoria, consiento amarla.

Con su carga retoma el camino de regreso y mientras se aleja, mis sentidos se desconectan de ella. Me dejo hundir por mi peso, viendo que el círculo de luz se encoje mientras desciendo. En el fondo, rodeado por rocas inmóviles, descubro que soy el único feliz en ese entorno. Paciente espero porque en su casa, beberá para aliviar la sed y tendré mi oportunidad con ella. Siempre pone esa música, esa canción, kashmir. Termino tarareándola excitado con la acústica del cilindro.

En el recorrido desde el pueblo hasta el pozo, se encuentran los elementos naturales que simbolizan  la identidad del lugar, por eso la propuesta de beber solo de él, fue bien recibida por los lugareños que divulgan como insuperable, el placer que provoca beberla, y proponen hacer de esto una tradición.

En la mañana sintió deseos de despertar su cuerpo con el agua del pozo. Había tenido sueños húmedos y otra vez intuía que algo iba a presentarse. Sale descalza, atraída por la textura del camino de tierra. Abraza el porrón contra su pecho, como si fuera a llenarlo con algo intimo. Camina pensando en su belleza y es consciente de estar sintiéndola. Se siente cómoda con ello y levanta su rostro a la luz. Así llega a su destino.

Se sienta en el aro de piedra que rodea al hoyo y al extraer el balde lleno, lo vierte suavemente sobre su cabeza. El agua la envuelve como un remolino, copia la figura sin que se derrame una sola gota en el suelo. Un sonido como de aire en un caracol sale del pozo. Ella en éxtasis por la humedad se asoma, ve el reflejo de su rostro flotar, la imagen sube junto con el nivel del agua hasta que se desborda. Baja nuevamente y la corriente empuja el rostro. A unos metros, donde descubrieron el manantial, se dispara una columna de agua. El sonido que produce la fuerza que la lanza, es similar al que se genera liberando placer. Un extraño deseo de nadar en el pozo la tienta, llena el balde, besa el agua y hunde la cabeza dentro, contiene la respiración hasta que le duele, y vuelve a ventilarse calmada.

Las nubes se pones negras y en un segundo llueve a cantaros. El pozo se queda inmóvil, aunque tuviera frente y ojos, la lluvia que puntillea dentro de él no lo perturbaría. Las aguas se mezclan, las gotas traen memorias de mundos enormes y llenos de vidas extraordinarias, pero él solo quiere saber de ella. Es mudo de nacimiento pero conoce las palabras, pesan como ladrillos y no puede susurrar  o gritar su deseo. La frase queda aprisionada y la escribe en el pensamiento BEBE, BEBE DE NUEVO.

No se protege de la lluvia y las gotas que corren por su piel le hacen sentir frio. Precisada, se provee de agua para beber y se dispone a regresar. En el camino ve que no está sola. La había seguido hasta ese punto y por enésima vez, se le acerca reafirmando interés en ella. Lleva puesto un sombrero de trabajo y también está descalzo. Cuando están  a una distancia corta, él abre la boca para beber agua de lluvia, como si tuviera mucha sed. Ella sonríe y le ofrece el porrón, él acepta y apunta el chorro directo a su garganta y cae de rodillas. Luce como si el agua lo estrangulara y regurgita el líquido sobre su propio cuerpo. Ella pone la mano en su pecho y le habla hasta que se recupera. Humillado intenta explicar que nunca antes le había sucedido, pero se da cuenta que la exhibición ha quedado invalidada. Se echan al suelo y se ensucian de barro. Lo mira, sorbe agua y la entrega a su boca. La transferencia se vuelve un beso y en el pozo, un torbellino de rabia enloquece bajo el agua.

La furia líquida se estrella contra la pared, de un lado a otro. La envidia emponzoña sus celos e intenta formar manos y piernas para salir a buscarla. Cree enloquecer, para calmarse se obliga a recrearse en los mejores momentos que estuvo con ella. Los rayos de sol aparecen de sopetón y siente que está evaporándose, no había sido así antes. Se enferma y la conciencia sobre la muerte le crea dudas, ya no está seguro si es mejor que aquel que la besó. Ahora el cielo y las aves le parecen molestos fisgones de su angustia. Desea una noche lóbrega, sin testigos de su deseo de matar al entremetido y de secuestrar a su joven preferida.

Se hunde mirando la superficie transparente, extrañando el rostro que se asoma y la convierte en un traga luz de colores tornadizos, según el cielo de fondo. Con tristeza serena se va quedando dormido y la ira empieza a desvanecerse. Sueña con raíces y lombrices poblando su mundo, grietas estrechas que le dificultan su paso hasta la luz. A parece como una charca con sapos y lenguazos de ganado y se despierta en su sueño, pero aún está dormido. Lo despierta un sediento borracho que bebe para aliviarse del mezcal. El pozo se asquea y redescubre su dicha, no quiere desperdiciar su don, no le importa si luce derrotado a los ojos de otros. Sintiéndose sabio pide un deseo BESALA OTRA VEZ.

Los dos se levantan desnudos y enlodados. Beben al mismo tiempo del hilo de agua, se visten a medias y salen abrazados en señal que no habrá despedida. Van dando tumbos, permitiéndose ser tontos. Se besan y pasan de largo sin ver el anuncio recién hincado por los empapados obreros. Es una promesa de progreso para todos, se va a construir una presa que inundará todo el territorio.